Ginecomastia

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La ginecomastia es la designación que se da a la situación clínica en que se produce un aumento excesivo de las glándulas mamarias provocando que los pechos masculinos sean mayores de lo normal.

Así como la mama femenina, la masculina está formada por un tejido adiposo y por la glándula mamaria. En los hombres, el nivel de la hormona responsable del crecimiento de la glándula mamaria es pequeño, al contrario de lo que ocurre con las mujeres, durante la pubertad. Por lo tanto, lo normal es que las mamas masculinas estén compuestas mayoritariamente por tejido adiposo, sin embargo, en ocasiones se produce un crecimiento anormal del busto masculino.

Esta situación, lejos de ser excepcional, afecta cerca del 30% de la población masculina aunque en distintos grados. La ginecomastia puede suponer trastornos psicológicos afectando y condicionando muchas de las actividades comunes del día a día. Ir a la playa o a la piscina o desnudarse ante otras personas puede resultar incómodo por exponer un pectoral cuyas mamas presentan un tamaño superior al normal lo que puede terminar por mermar la autoestima del que padece ginecomastia.

¿QUÉ ES LA GINECOMASTIA?

Como ya se apuntó previamente, la ginecomastia esta causada por un desarrollo excesivo del tejido adiposo en la región mamaria masculina y ocurre normalmente en las fases de alteraciones hormonales del hombre (infancia / adolescencia y vejez) sin que eso se deba a ninguna patología de base, en la mayoría de los casos.

La causa suele deberse a un desequilibrio hormonal en el que se observa una mayor producción estrógenos y la disminución de la producción de testosterona. La ginecomastia es, en la mayoría de los casos, una condición benigna, tratable y corregible. Sin embargo, antes de diagnosticar la ginecomastia por causas hormonales, se debe considerar posibles causas orgánicas, especialmente en pacientes de un grupo de edad más avanzada.

Si el crecimiento anormal de las mamas persiste en un adolescente, puede realizarse el tratamiento quirúrgico logrando una reducción significativa del volumen y forma de la mama en la mayoría de los casos.  La liposucción es uno de los procedimientos que suele emplearse en los casos de ginecomastia, pudiendo ser necesario, en algunas situaciones otro tipo de cirugía, en particular de excisión de parte de la piel.

La ginecomastia, u aumento de pecho puede variar entre 1,0 a 10 cm de diámetro. Puede ser unilateral, en otras palabras, afecta a solamente a una de las mamas pudiendo desarrollarse, después de meses o años en la otra mama o bien ser bilateral afectando las dos mamas a la vez. El pezón y la aréola raramente presentan cambios significativos, aunque la hipertrofia de los pezones y la ampliación de las aréolas pueden ocurrir.

ginecomastia grado 3Los síntomas se limitan al aumento del pecho masculino cuyo tacto es duro ya que tiene un origen glandular, aunque en ocasiones puede implicar algún tipo de sensibilidad extra acompañada de molestias poco intensas ante la palpación, principalmente en los adolescentes, pero en la mayoría de los casos, la genecomastia es asintomática.

Normalmente la ginecomastia se presenta en la pubertad, con una incidencia del 65% en los jóvenes entre 14 y 15 años. Esta condición desaparece durante los últimos años de la adolescencia, presentándose sólo en el 7%  de los jóvenes a partir de los 17 años de edad. La incidencia aumenta con la progresión de la edad, alcanzando hasta el 30% en los hombres mayores.

Al final de la pubertad, antes de que la secreción de testosterona haya alcanzado los niveles de la vida adulta, los testículos y los tejidos periféricos pueden producir cantidades más altas de estrógenos, suficientes para estimular el crecimiento del pecho.

Las diferentes causas de ginecomastia determinan el tipo de tratamiento más apropiado. El uso abusivo de bebidas alcohólicas puede predisponer al desarrollo de la enfermedad. La causa más común es un aumento en los estrógenos, una disminución en los andrógenos, o un déficit en los receptores androgénicos. Es decir, los factores hormonales constituyen la causa principal de esta disfunción.

En general, se trata de un problema básicamente estético, aunque puede ser indicativo de una enfermedad subyacente endocrinológica o tumoral como por ejemplo enfermedades del riñón, de la glándula tiroides, cirrosis del hígado, la enfermedad de Addison, síndrome de Klinefelter, tumores del testículo o pulmón, etc.

Los tumores malignos de testículo, eventualmente, secretan estrógenos por mecanismo indirecto. Algunos tipos de cáncer de pulmón, de estómago, de adrenal y de riñón también lo hacen, aumentando la proliferación de las glándulas mamarias.

Otras veces, los testículos producen niveles muy bajos de testosterona, como en el hipogonadismo primario, o en aquel secundario a otras patologías. La prevalencia de hipogonadismo aumenta con la edad: después de los 70 años, la mitad de los hombres presentan concentraciones bajas de testosterona libre en la sangre. El aumento de las mamas puede ocurrir también en el hipertiroidismo y la insuficiencia hepática.

La ginecomastia es más frecuente en los hombres más gordos. El tejido graso produce enzimas, dotadas de la propiedad de convertir ciertos precursores de la testosterona en estrógenos. 

Los diuréticos, antihipertensivos, cimetidina (utilizados para reducir la acidez gástrica), anabolizantes (las drogas de las academias), hormonas y varios medicamentos empleados en el tratamiento del cáncer de próstata pueden hipertrofiar las mamas.

El GRADO DE GINECOMASTIA

Desde una perspectiva quirúrgica existen tres grados de ginecomastia, que incluyen:

tipos de grados de ginecomastia

Ginecomastia grado I:  Hay una pequeña cantidad de tejido mamario alrededor de la areola, como si fuera un botón. En general es fácil de quitar con una incisión alrededor de la aréola

Ginecomastia grado II: En este caso, el tórax se presenta con más tejido adiposo, con una ginecomastia aparente. Normalmente se indica la liposucción del exceso de grasa local.

Ginecomastia grado III: Aquí, la ginecomastia esta más extendida, con exceso de piel. Se hacen incisiones alrededor de la aureola para quitar el exceso de grasa y de piel.”

La información sobre el tipo de ginecomastia permitirá determinar la cirugía plástica oportuna para recuperar la estética del pecho masculino.  Existen básicamente dos tipos de cirugía aplicable, que se pueden utilizar por separado o en combinación: la lipoaspiración y la mamoplastia (en los pacientes con exceso de piel).

Los principales problemas relacionados con el tratamiento quirúrgico de la ginecomastia son las irregularidades en la superficie de la mama y los cambios en la forma o en la posición del pezón. El edema postoperatorio dura alrededor de 7 a 10 días y el déficit de sensibilidad local, en general, es transitorio, durando como máximo un año en la mayoría de los casos.

La cirugía consiste en realizar una pequeña incisión en forma de semicírculo en la parte inferior de la areola, en su transición a la piel con el objetivo de reducir la cantidad de tejido o grasa del pecho. La cicatriz no es aparente y se vuelve prácticamente invisible con el tiempo. El cirujano retira la glándula de consistencia dura y aumentada, que deberá ser examinada por un anatomopatólogo.

En los casos de ginecomastia adiposa, la cirugía puede ser hecha con liposucción de la grasa mamaria. En ese caso,  la cirugía se hace a través de un pequeño orificio, cuya cicatriz es prácticamente imperceptible al cabo de algún tiempo.

La elección de anestesia local o general es preferentemente personal y depende en parte del tamaño de la mama y del tipo de cirugía, pero en general se realiza el tratamiento con anestesia local, con sedación y sin internamiento.

La corrección de la ginecomastia grado I (localizada) es generalmente un procedimiento quirúrgico simple. El grado II es más difícil y presenta una serie de problemas, como las ondulaciones de la piel torácica, pudiendo llevar a una depresión en el centro o en la periferia de la lesión. La complicación quirúrgica más común es el hematoma. Los pequeños hematomas o equimosis son comunes después del tratamiento de la ginecomastia de grado II.

CONSIDERACIONES SOBRE LA GINECOMASTIA

Es fundamental recordar que el cáncer de mama también puede ocurrir en los hombres. Los tumores malignos forman nódulos duros, indolores, localizados en uno de los cuadrantes de la mama. Estos pueden fijarse a los tejidos más profundos provocando sangrados y retracciones del pezón. El cáncer de mama casi siempre se instala en una sola mama, a diferencia de la ginecomastia que es bilateral en al menos la mitad de los casos.

La proliferación de las glándulas mamarias, característica de la ginecomastia, resulta de mecanismos que alteran el equilibrio entre las acciones de la testosterona y los estrógenos. El tratamiento es más eficaz si previamente se identifica la causa. Por ejemplo, si hay hipogonadismo, la reposición de testosterona sería la elección idónea.

En esta circunstancia, la corrección por cirugía estética está indicada, especialmente en el caso de los adolescentes, para evitar problemas emocionales.  Aunque no ha sido aprobado para uso universal, el tamoxifeno (droga que bloquea los receptores de estrógeno existentes en las células de mama) se ha utilizado con buenos resultados en el tratamiento y la prevención. 

Tras la cirugía, en promedio,  el paciente tarda unas dos semanas en recuperar el movimiento normal. En ocasiones se recomienda, en el período postoperatorio, el uso de un chaleco elástico con el objetivo de mejorar la adherencia de la piel al tórax. Los ejercicios físicos deben reanudarse en 30 días después de retirar el chaleco quirúrgico.