¿Cuál es el objetivo del tratamiento de la ginecomastia?

tratamientos para la ginecomastia

En los últimos años se ha incrementado la cantidad de hombres que se someten a cirugías plásticas para eliminar la ginecomastia. Las intervenciones estéticas más buscadas por los hombres son la liposucción, blefaroplastia y ginecomastia.

Hoy vamos a hablar de la ginecomastia, la cirugía de reducción indicada para los hombres que poseen una glándula mamaria muy desarrollada o tienen una acumulación de grasa localizada en la región pectoral.

Este aumento puede tener un origen hereditario, debido a alguna enfermedad o al uso de ciertos medicamentos, y puede aparecer sólo en una mama o en ambas, causando molestias emocionales y físicas.

En cuanto el hombre alcanza la madurez hormonal, alrededor de los 16 años, ya es posible hacer la cirugía, sin embargo, debido a la continuidad del desarrollo de la mama, pueden ser necesarios procedimientos secundarios en el futuro.

Durante la cirugía, técnicamente llamada mamoplastia de reducción, además de disminuir el tamaño de la mama es posible mejorar el contorno del tórax.

Si hay un exceso de tejido mamario, provocando flacidez en la piel y la ampliación de la areola, esto también puede ser corregido quirúrgicamente.

Si la ginecomastia es sólo debido a un exceso de tejido adiposo está indicado la realización de una liposucción.

Como la mayoría de los procedimientos quirúrgicos, en la ginecomastia es necesario hacer una incisión, sin embargo la mayor parte de ellas quedan camufladas en los contornos naturales de la areola.

Tal como hemos comentado previamente, el objetivo del tratamiento de la ginecomastia es hacer que el tórax del paciente se vea más masculino para mejorar los posibles problemas estéticos y psicológicos asociados a esta alteración.

La ginecomastia puede clasificarse en tres grados dependiendo de la gravedad de la situación. Esta clasificación tiene una relación directa con el tipo de tratamiento de la ginecomastia, ya que el tratamiento quirúrgico más indicado se define de acuerdo con esta clasificación.

La ginecomastia de grado 1 es aquella en la que no hay flacidez de la piel o grasa y sólo existe un “pequeño bulto” por debajo de la areola.

La ginecomastia de grado 2 es la situación más frecuente y puede subdividirse en dos grupos; la ginecomastia de grado 2A.

Se considera moderada y no hay exceso de piel pero la mama presenta un aumento de volumen lo que acaba por dar origen a una aréola de diámetro mayor de lo normal a nivel del surco mamario.

La ginecomastia de grado 2B tiene todas las características de la anterior pero además se observa exceso de piel lo que da origen a un “doblez” de piel en la parte inferior de las mamas.

La ginecomastia de grado 3 tiene una mama grande y caída, con un doble de piel significativo y una gran flacidez y exceso de piel.

La cirugía, para el tratamiento de la ginecomastia, implica la realización de una incisión periareolar (al nivel de parte de la circunferencia inferior de la areola, en la zona pigmentada) y su tamaño depende del grado de la ginecomastia.

En la ginecomastia de grado 3 puede ser necesario además del resecado quirúrgico de la lesión una transposición del pezón.

También en los casos en que hay una acumulación de grasa es necesario realizar una liposucción. La liposucción puede ser suficiente en los casos de lipomastia o pseudoginecomastia.

La anestesia que se usa normalmente es la anestesia local con sedación y raramente se utiliza la anestesia general. Su recuperación dependerá de la técnica que se utilice. La mayoría de los pacientes que han efectuado la liposucción y la extención de tejido glandular pueden reanudar el trabajo al cabo de una semana.

No es necesario subrayar que la realización de este tipo de cirugías estéticas debe ser realizada por un especialista, cirujano plástico y estético, reconocido, con algunos años de práctica, miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética y de la Orden de los Médicos del respectivo país , pues, tal como es de conocimiento general, en la actualidad, por desgracia, existen médicos generales, médicos “estéticos”, médicos especialistas de otras áreas como ginecólogos, cirujanos generales, otorrinolaringólogos y otros que se aventuran en el mundo de las cirugías plásticas y estéticas.