Calcificaciones mamarias

Calcificaciones mamarias

Las calcificaciones mamarias son depósitos de calcio que se movilizan de la sangre a los tejidos, allí sufriendo alteraciones del pH, se fijan en forma de sales de calcio. Pueden desarrollase en cualquier parte del tejido mamario y por su reducido tamaño son prácticamente imperceptibles, además no causan ningún dolor.

Algunas veces se forman debido a otros cambios en el seno, como un fibroadenoma o un quiste mamario. También pueden formarse si ha tenido una infección o lesión en el seno, o si se ha sometido a una cirugía o un implante mamario.

calcificaciones mamarias imagen

Las calcificaciones mamarias pueden desarrollarse en los vasos sanguíneos del seno. Estos pueden estar relacionados con la edad o ser causados por otras afecciones médicas, como problemas cardíacos o diabetes.

Se trata de un problema muy común y generalmente aparecen espontáneamente a medida que la mujer envejece. Por lo general, son benignos (no cancerosos) y su presencia no aumenta su riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Tipos de calcificaciones mamarias:

  • Las compuestas de oxalato de calcio dihidrato – son calcificaciones ácidas, birrefrigentes, de forma poliédricas que ocurren en 10 a 15% de los casos y en el 90% de las veces se relacionan con condiciones benignas.
  • Las derivadas de la deposición de fosfato de calcio en tejido necrosado o productos de secreción y contribuye con más del 70% de los hallazgos mamográficos.

Las calcificaciones mamarias se clasifican según el tipo y distribución: tipos de calcificaciones – benignas, intermedias y probablemente malignas; Distribución: agrupadas, lineales, segmentarias y difusas.

También suelen diferenciarse entre macrocalcificaciones, como su propio nombre indica hace referencia a grandes puntos blancos, mientras que las microcalcificaciones son pequeñas manchas blancas que no suelen superar el tamaño de un grano de sal.

Diagnóstico y tratamiento

Las calcificaciones mamarias generalmente se encuentran por casualidad durante una mamografía de rutina (radiografía de mama) o durante una investigación a partir de la existencia de otro problema de mama. Las calcificaciones aparecen en una mamografía como pequeñas manchas blancas.

Detectado el problema se suele valorar detenidamente:

  • El tamaño – macrocalcificaciones (grandes) o microcalcificaciones (pequeñas)
  • La forma, como redonda o alargada
  • Su patrón, como dispersos, en línea o en grupo.

Y en función de las características de las misma se clasifican como benignas, intermedias (inciertas) o sospechosas de ser cancerosas (malignas).

Si las calcificaciones parecen benignas, no es necesario realizar pruebas adicionales. Tampoco necesitan ser removidas y no causarán ningún daño. Sin embargo, si las calcificaciones parecen indeterminadas o sospechosas, se deberá realizar más pruebas para descartar la posibilidad de que sean malignas.

¿La calcificación en la mama es peligrosa?

Calcificación en la mama puede ser peligroso cuando las calcificaciones presentan algunas características que pueden evolucionar hacia el cáncer de mama. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las calcificaciones en la mama son benignas.

Se trata de cristales de calcio que se depositan en la mama naturalmente, resultantes de alteraciones no cancerígenas que ya están curadas o estables.

Las calcificaciones benignas en la mama presentan formatos bien definidos (calcificación en quiste) y son fácilmente identificables. Pueden estar ubicadas en:

Paredes de vasos sanguíneos;
Paredes o interior de los conductos de leche;
Suturas quirúrgicas;
Áreas de traumatismo;
la piel;
Tumores benignos de la mama.

¿Cuándo la calcificación en la mama puede ser maligna? Si las calcificaciones están muy agrupadas y estas agrupaciones presentan formatos y tamaños diferentes, hay una gran probabilidad de malignidad.

Las calcificaciones en la mama con potencial de evolución para el cáncer de mama presentan las siguientes características:

Son muy pequeñas (menos de 1,0 mm);
Están muy agrupadas;
Tienen formatos irregulares y variados;
Son más difíciles de identificar en la mamografia.

¿Cómo diferenciar las calcificaciones de mama benignas de las malignas?

La mamografia es capaz de identificar con precisión las calcificaciones típicamente benignas, siguiendo una clasificación que va de 1 a 5:

1 y 2: Completamente benignas;
3: Se realiza otro examen después de 6 meses;
4 o 5: Se solicita una biopsia.

Cuando se sospeche que las calcificaciones son malignas, se debe realizar la biopsia, que consiste en la retirada de tejidos de la mama que contienen calcificaciones.

Aunque las calcificaciones en la mama son benignas en la mayoría de los casos, los casos sospechosos deben ser siempre investigados, ya que el cáncer de mama puede manifestarse al principio a través de microcalcificaciones.

 

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